miércoles, 2 de febrero de 2011

Una mirada hacia el sur, hacia el interior del personaje [El Sur, 1982]

El director de El Sur, Victor Erice, consigue un filme que nos lleva la mirada hacia un sur que es el interior de los personajes. Es decir, así como muchas películas se dirigen en una dirección, Erice quiere ir en sentido contrario, quiere llevarnos hacia el otro lado, quiere acercarnos del lado de la cotidianidad, donde las grandes acciones no son las que sostienen la historia, sino lo son las pequeñas, las delicadas, las que realmente importan a la joven protagonista. Esta niña que lucha por descubrir, acercarse y desentrañar el hermético mundo de este héroe que tanto le despierta admiración, su padre.

La atmosfera tan elocuente que consigue Erice, sólo es posible por su manejo del paso de la luz, del paso del tiempo, del ritmo interno que tienen los personajes quienes se expresan por acciones, también, internas.

Dos aspectos a resaltar, la ambientación que hace muy creíble la historia y la desenvoltura con que el director puede narrar una historia de ritmo lento, pero sin dejar de usar un lenguaje ricamente cinematográfico. Como en el caso de aquella elipsis, donde la protagonista viaja, crece, se va, y retorna en un abrir y cerrar de ojos, como lo diría cualquier padre que piensa en lo rápido que ha crecido su hijo. Por cierto una de las elipsis más elogiadas del cine.

Sencillo, elocuente, conmovedor, pero sin caer en el dirigismo.

Juan Camilo García

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